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La ansiedad generalizada se define como la preocupación excesiva ante todo aquello que sucede en nuestro día a día. Cualquier evento que merece de una preocupación sin ningún motivo aparente. Este tipo de personas siempre creen que todo va a salir mal y no dejan de preocuparse sobre todos y cada uno de los momentos de su vida.

Este trastorno se caracteriza por ser irracional, irreal y sobre todo, desproporcionado. Todo es una preocupación y la ansiedad termina por dominar la vida del individuo afectando a su agenda diaria y a sus relaciones sociales, laborales y, en la mayoría de las ocasiones, hasta una lucha interna con ellos mismos. Este hecho también provoca que el individuo no sepa afrontar el futuro y hace que todo, absolutamente todo, lo vea negro.

Diferencia entre la ansiedad y la ansiedad generalizada

Un ataque de ansiedad se produce en un momento clave de tu vida. Es decir, el momento de subir a un avión, el enfrentarte a una entrevista de trabajo, el hecho de hablar en público… En cambio, la ansiedad generalizada domina por completo toda tu vida. Es una ansiedad generalizada y excesiva que suele ir más allá de las semanas y meses y que resulta muy difícil de controlar por parte del individuo y de las personas que se encuentran a su alrededor. En ese momento ya comienza a ser un verdadero problema tanto en la escuela para los más pequeños, en la vida laboral para los adultos y en las relaciones sociales en general.

Los síntomas del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) que definen los expertos son los siguientes:

  • Inquietud. Todo es un problema y por tanto nuestro cuerpo necesita estar pendiente y alerta de todo lo que sucede a nuestro alrededor.
  • Dificultad de concentración. El problema ocupa nuestro pensamiento y no nos permite realizar tareas cuotidianas.
  • Irritabilidad. El estrés es el motor de nuestra vida y por tanto todo nos molesta. Este síntoma puede llevarnos a rupturas sociales graves con aquellos de nuestro alrededor.
  • Dificultad para respirar. El cuerpo se excita y resulta casi imposible relajarse. Nuestra respiración se acelera y, junto al aumento del ritmo cardíaco, se hace muy difícil respirar.
  • Tensión muscular. Como te decíamos anteriormente, nuestro cuerpo está siempre expectante a un nuevo ataque y, por tanto, siempre estamos en tensión. La tensión muscular nos puede llevar a dolores de cabeza y cuello graves.
  • Insomnio y pesadillas. Es imposible conciliar el sueño con tanta preocupación y, en las pocas horas en las que dormimos, el problema sigue estando presente.
  • Para que se considere como TAG deben cumplirse al menos tres de estos seis síntomas y darse de forma continuada durante algunas semanas. Además de ellos, se puede llegar a sentir palpitaciones, taquicardias, sudoración, sequedad en la boda o temblores.

¿Por qué aparece la ansiedad generalizada? ¿Qué la causa?

No se han demostrado bases neurológicas fiables a qué es aquello que causa la ansiedad generalizada. Lo que sí que queda claro es que es la propia mente la que controla todo este problema y es ella la que tiene todo el poder para solucionarlo.

¿Cuáles son los tratamientos?

Existen varios tratamientos para poder combatir la ansiedad generalizada y todos ellos necesitan de la buena voluntad del paciente. Puedes echar mano de fármacos que, aunque no te ayuden a eliminar la ansiedad, sí que te ayudarán a reducir los síntomas. Muchos especialistas recomiendan también las técnicas de relajación como método ideal para ayudar a tu mente y a tu cuerpo a calmarse. Además, técnicas deportivas como el yoga o el taichí hacen que tus músculos se relajen y a que tu mente se vacíe.

Eso sí, en los casos más graves, se recomienda acudir a un especialista que será el encargado de darte las pautas necesarias para tratar el trastorno que, recordemos, puede llegar a condicionar tu vida de forma total sino se le encuentra la solución oportuna.